Él es un MASTIN adulto joven de gran porte, con un peso que supera los 40 kilos ️ y un pelaje característico en blanco y negro con patas moteadas. Le decimos ANDRES pero no responde a ese nombre, antes de que lo acogiéramos, ya era conocido por todos en la zona por su pasado como ex-callejero. Aunque hoy tiene un hogar donde adora descansar frente al fuego , sigue siendo un espíritu libre que no vive atado; tiene sus rutinas marcadas y suele salir por su cuenta dos veces al día para recorrer la aldea, marcar cada esquina de su territorio y vigilar lo que considera suyo ️. Es un compañero extremadamente amable y mimoso que recibe a los desconocidos con una gran sonrisa y acepta con gratitud los mimos en cualquier parte del cuerpo. Sin embargo, su pasado le ha dejado marcas: le asustan los sonidos fuertes y siente una aversión total hacia las camionetas pickup, a las que llega a morder con odio, especialmente cuando ve sus faros . Es un perro pacífico que convive perfectamente con gatos y otros perros, aunque no duda en mostrarse protector si siente que su territorio o su humano están bajo amenaza. Lleva siempre su collar rojo descolorido y, debido a su metabolismo, necesita comer de forma constante para no perder peso rápido. Últimamente, su comportamiento había cambiado, probablemente atraído por el rastro de alguna perra , lo que lo llevó a ausentarse varios días en un par de ocasiones, aunque siempre acababa regresando. La última vez que lo vimos, salió para su paseo habitual de la tarde y no volvió. Al ser un perro tan conocido por todos los vecinos de la zona, confiamos en que su nobleza y su instinto de protección lo guíen de vuelta a casa una vez más. ️
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